Un patio resistente y de fácil mantenimiento.
La piedra es muy duradera y resiste condiciones climáticas como lluvia, nieve, calor y heladas sin perder su integridad estructural. Es natural y atemporal, por lo que se adapta bien tanto a espacios exteriores modernos como tradicionales. Posee propiedades aislantes naturales que protegen las raíces de las plantas de temperaturas extremas. La jardinera actúa como separador natural entre el estacionamiento y la zona peatonal.




